Catalina de Médici: una italiana en la cocina francesa.

¿Cómo una reina de origen Italiano, que no estaba destinada a ser reina, influyó en el mundo de la cocina Francesa hasta hoy en día?

Los Médici fueron una familia de comerciantes y banqueros de muchas generaciones que se fueron abriendo paso (por las buenas y por la malas) en la política y el arte Italiano. La historia de esta familia empieza con Giovanni di Bicci de Médici quien funda un banco en Florencia en 1397, pero él había nacido en la total pobreza.

Árbol genealógico de los Médici.
Imagen tomada de: Twitter -Galleria Uffizi.

Después de muchas generaciones, nace Catalina en Florencia, Italia el 13 de Abril de 1519. Su padre fue Lorenzo II de Medici y su madre, la noble francesa, Madeleine de La Tour d’Auvergne.

Quedó huérfana de madre a las pocas semanas de su nacimiento pues su madre murió de una infección derivada desde el parto. A los pocos meses muere su padre: algunos dicen que por una herida en el combate mientras que otros dicen que por la sífilis.

Después de esta tragedia queda a cargo de su abuela paterna que un año después… también muere.

Finalmente, queda al cuidado de su tía Clarice de Medici quien la interna en varios conventos donde fue criada bajo las ordenes de su tío, el recién electo Papa Clemente VII. Su educación había sido muy estricta, y cuentan que a los 6 años, fue obligada a presenciar la agonía de sus perros envenenados a manera de castigo.

El Papa Clemente VII es quién logra arreglar su matrimonio con el segundo hijo del rey Francisco I de Francia en 1533.

Con tan solo 14 años, Catalina había entrado en la familia real francesa y a la vida de lujos que ésta conllevaba.

Se empezó a rodear de grandes banquetes cocinados por las mejores cortes de cocineros, panaderos y chefs de la época. Se dice que Catalina poseía un paladar exquisito y fue ella quien introdujo nuevo ingredientes y utensilios a la cocina francesa.

El tenedor: un utensilio «muy pretencioso».

Las cucharas y los cuchillos eran utensilios que ya se utilizaban en el día a día en las mesas francesas. Sin embargo no contaban con algo que cumpliera la función de pinchar los alimentos.

Aunque los tenedores ya existían desde la Grecia clásica y el Imperio Romano, su uso era desconocido en esta parte de Europa.

En 1530, el Manual de Urbanidad en las maneras, sugería que no debían mojarse los dedos en la salsa sino usar un pedazo de pan. Además prohibía formalmente lamerse los dedos grasientos y aconsejaba secárselos discretamente con el mantel…

Catalina, como buena Italiana que degusta spaghettis, introduce al tenedor de tres puntas con la simple pero necesaria intención de que se dejara de comer con las manos.

Al principio fue objeto de burlas y rechazo pues se consideraba un utensilio «muy pretencioso y refinado». Los comensales tenían miedo de usarlo por el temor a pincharse la boca. Al final, ya sabemos cual fue su destino.

Otra curiosidad es que la reina le agregó un mango largo para alcanzarse a rascar la espalda e incluso dar las ordenes de comienzo en los bailes… 🤨.

Una auténtica revolución culinaria.

Catalina no solo impulsó los modales y el refinamiento de utensilios en la mesa si no que introdujo los ingredientes que hoy en día se consideran básicos. Tales como:

  • Aceite de Oliva
  • Alcachofas
  • Espinacas
  • Pasta
  • Brócoli
  • Azafrán
  • Melón
  • Albahaca
  • Lechuga
  • Perejil
  • Tabaco con
  • Y más…

Introdujo formas de preparación y platillos tan importantes como el helado, choux de crema pastelera, flanes, pasta de hojaldre, la salsa zabaglione e introdujo el uso de la mesa de postres.

Para la preparación de (semi)helados hacía traer grandes bloques de hielo al palacio que se preparaban con fruta al instante porque, hay que recordar, en esos tiempos no existía la refrigeración.

Otra de las preparaciones más importantes es la salsa blanca o Bechamel.

Esta salsa fue documentada por primera vez por el chef Francois Pierre de La Verenne en su libro Le cuisinier Francais (1651). Aunque se sabe que los origenes son mucho más antiguos y su popularización se dió gracias a Catalina.

La salsa Bechamel se emplea para gratinados al horno en elaboraciones de pasta, huevos u hortalizas. También se usa para carnes y pescados.

Hay 3 tipos de salsas blancas básicas. La primera se emplea en sopas, la segunda para aderezar verduras y otras salsas, y la tercera como base.

  • Salsa Blanca
    • 2 cucharadas de mantequilla
    • 1 taza de leche
    • 1 cucharada de harina
    • sal y pimienta
  • Salsa Blanca Espesa
    • A la receta anterior, agregar 2 cucharadas de harina
  • Salsa Blanca Condimentada
    • Agregar 4 cucharadas de harina y condimentar con nuez moscada.

Las principales salsas que se obtienen a partir de la bechamel son la Cardinal, Monray y Soubise.


La reina Catalina fue una regente querida por unos y odiada por otros (muchos más de estos) gracias a las decisiones políticas que tomó durante su mandato. Sin embargo, le debemos de agradecer las aportaciones que realizó al mundo de la gastronomía.

Algunos dicen que esto, lejos de buscar el refinamiento de la sociedad, era un intento de ella para volver a sentirse en casa.

Para finalizar, ¿cómo fue que una niña, de origen Florentino, esposada con el segundo en la línea llega a ser reina? Fácil. Su suegro, su suegra y su yerno heredero al trono mueren de causas desconocidas hoy en día asociadas a envenenamientos por belladona… una planta cuyo nombre significa «mujer bella» en Italiano.


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